La respuesta de Israel

Como ya comentábamos en el artículo anterior, la ONU decidió el 29 de noviembre incluir a Palestina como Estado observador no miembro. La respuesta de Israel no se ha hecho esperar.

A los más de 150.000 judíos instalados en territorio palestino de manera ilegal, habrá que sumarles 3.000 nuevos asentamientos en la zona E1 que pretenden unir la ciudad de Jerusalén y el asentamiento de Ma’ale Adumim, dividiendo Cisjordania y dinamitando la configuración de Palestina como un Estado con continuidad geográfica.

Mapa circundante de la zona E1 donde se muestran Jerusalen y el asentamiento de Ma'ale Adumim

Mapa circundante a la zona E1

Hay que recordar que, salvo Jerusalén Este, Cisjordania no ha sido formalmente anexada por Israel y, según el derecho internacional, no pertenece de iure (por derecho) a ningún Estado al renunciar Jordania a su soberanía (tras su anexión ilegal en 1948).

Una de las excusas más utilizadas por Israel para justificar la construcción de nuevos asentamientos en territorio palestino es el derecho a la expansión debido a su crecimiento demográfico natural. Esto se desmonta sin más que echar un vistazo rápido a las propias previsiones de crecimiento del Estado israelí. Sólo durante este año se han construido en territorio palestino asentamientos con capacidad para albergar 3 veces la previsión de crecimiento de población del Estado israelí al completo.

Pero aún hay más, Israel ha decido también retener 120 millones de dólares recaudados en concepto de impuestos durante el mes de noviembre destinados a la Autoridad Nacional Palestina. Aunque sostienen que irán destinados al pago de la deuda contraída por la ANP con la Compañía Eléctrica Israelí, las palabras del ministro de finanzas israelí Yuval Steinitz al respecto de la decisión de la ONU al aceptar a Palestina como Estado miembro no observador no dejan lugar a duda sobre los verdaderos motivos de esta medida; “Esto es una provocación por parte de Palestina y un intento por avanzar en la formación de su Estado sin el reconocimiento de Israel”.

El motivo por el que Israel es el encargado de recolectar los impuestos correspondientes a Palestina es que ésta última no tiene libre acceso a puertos marítimos, aeropuertos y demás puntos de importación de productos, así que Israel se hace cargo de acuerdo con el Protocolo de París de 1994.

A diferencia de situaciones anteriores la respuesta internacional ha sido muy crítica con la decisión de Israel. Países como Reino Unido,Francia, Suecia, Turquía, Alemania, Rusia, e incluso EEUU han mostrado su repulsa y en el caso de los dos primeros han llamado a los embajadores israelís en su territorio para aclarar los motivos de estas últimas medidas. No obstante, han desmentido los rumores que apuntaban a una posible amenaza de retirar a sus embajadores en territorio israelí. Existen países que sí han roto relaciones diplomáticas con Israel, como Venezuela, Bolivia o Cuba, pero mucho antes de estos incidentes.

Foto de una verja alambrada en la frontera entre Gaza e Israel

Frontera entre Gaza e Israel

Parece ser que como ya nos temíamos desde un principio, el Gobierno israelí lejos de colaborar en la creación de un proceso de paz que lleve a la formación de dos Estados, está castigando duramente a la población palestina por su atrevimiento a solicitar a la ONU su inclusión como Estado observador no miembro. No debemos olvidar en ningún momento la situación en la que actualmente se encuentra Palestina, especialmente tras los ocho días de terror que supusieron la operación llevada a cabo por Israel, Pillar of Cloud. Será la población civil la que más sufra estas medidas, que no harán más que agravar la situación de falta de suministros básicos producida por el bloqueo, especialmente de medicamentos. En definitiva, no se está más que alimentado un odio hacia el Estado israelí que perdurará por generaciones dificultando en grado sumo la resolución de manera pacífica del conflicto.

Si bien me alegra ver que la respuesta internacional  con Israel ha sido más dura que de costumbre, creo que sigue siendo del todo insuficiente, y que se debería llevar a cabo una doble campaña de penalizaciones contra Israel y de ayudas a Palestina tanto desde un punto de vista económico como diplomático.

 

Actualización (21:34): Israel confirma oficialmente que no dará marcha atrás respecto a los nuevos asentamientos en la E1. El primer ministro Netanyahu ha asegurado que “Israel continuará defendiendo sus intereses a pesar de la presión internacional” “El recurso presentado por Palestina frente a la ONU es una violación flagrante de los acuerdos establecidos cuyo garante es la comunidad internacional” “Nadie debería sorprenderse de que Israel no se quede de brazos cruzados”. El único país que se plantea sanciones económicas es Reino Unido, aunque mucho me temo quedará en nada.

 

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¿Qué ha pasado en Palestina?

El conflicto palestino-israelí es de gran complejidad y no está entre los objetivos de este artículo hacer un resumen del mismo. No obstante, la siguiente imagen puede dar una somera idea de lo que ha venido ocurriendo en la zona estas últimas décadas:

Mapa de la ocupación Israelí en Palestina de 1946 a 2000

Mapa de la ocupación Israelí en Palestina

 El 14 de noviembre, mientras en España nos encontrábamos en medio de una huelga general, Israel asesinó mediante un ataque aéreo a Ahmed Jabari, líder del ala armada de Hamás, rompiendo así el alto el fuego. Según el activista israelí Gershon Baskin, fundador de Israel Palestine Center for Research and Information, Ahmed Jabari se encontraba en medio de una negociación para la liberación del soldado israelí Gilad Shalit y la consecución de una tregua a largo plazo con ayuda de intermediarios de la ONU y Egipto.

Así comienza la operación Pillar of Cloud, una ofensiva aérea por  parte del cuarto ejército más poderoso del mundo contra uno de los territorios más densamente poblados de la faz de la Tierra.

En ocho días de continuos bombardeos y terror absoluto serán asesinados 6 israelís (5 civiles) y 174 palestinos (84 civiles).

Gráfico de tarta con los niños, mujeres, periodistas y ancianos asesinados.

Civiles asesinados durante Pillar of Cloud

Es muy difícil justificar el tremendo número de civiles asesinados, especialmente niños, en medio de unas operaciones que textualmente “se están realizando con precisión quirúrgica”. También son dignos de mención los distintos ataques realizados contra periodistas, ya sea mediante el bombardeo de los edificios de oficinas desde los que retransmiten o directamente mediante el asesinato selectivo.

Alex Selzky, Paul Hirschon y Josh Hantman, portavoces respectivamente del primer ministro, ministro de exteriores y ministro de defensa de Israel han repetido una y otra vez que la IDR (Israel Denfe Forces) sólo ha atacado objetivos militares, y que es Hamás la que utiliza a los civiles como escudos humanos, refugiándose en colegios, hospitales…

Este abuso de fuerza por parte del IDF contra una población en su mayoría indefensa, desplazada y oprimida durante décadas, causó entre los pueblos (no así sus Gobiernos) una oleada de solidaridad que no se hizo esperar.

En respuesta a los ataques de Israel, desde Gaza se lanzaron decenas de misiles hacia el territorio Israelí, aunque más del 80% son interceptados por el sistema de defensa Iron Dome. Tampoco podemos obviar el atentado en Tel-Aviv contra un autobús (el primero de este tipo en 5 años).

Finalmente, y con la amenaza de una ofensiva terrestre en Gaza, el primer ministro y ministro de sanidad israelí Benjamín Netanyahu firma un alto el fuego con Hamás. Una gran parte de la población israelí tacha a Netanyahu de cobarde, y expresa públicamente su deseo de continuar con la ofensiva terrestre, eliminando de una vez por todas la “amenaza palestina”.

Por suerte, en Israel también existen personas que ante el horror cometido por su Gobierno se posicionan contra el mismo, como los Shministim (objetores de conciencia), que se arriesgan a penas de cárcel por negarse a servir en un ejército que extermina y oprime al pueblo Palestino.

Tan sólo hace unos días Palestina ha pedido ser incluido y reconocido por la ONU como Estado observador no miembro. Los resultados de la votación pueden verse a continuación:

Mapa del resultado de la votación para incluir a Palestina como Estado Observador No-Miembro

Mapa de la votación de la ONU respecto a Palestina

A efectos prácticos las principales ventajas de este reconocimiento por parte de la ONU consisten en la utilización del  Tribunal Internacional de Justicia y el Tribunal Internacional de Crimen en el cual y como primera medida, podría denunciar a Israel por crímenes de guerra y solicitar la retirada de los asentamientos israelís en territorio palestino. El siguiente paso en esta vía diplomática internacional sería el reconocimiento de Palestina como Estado miembro, pero para ello debe superar una votación en el Consejo de Seguridad de la ONU donde EEUU posee poder de veto.

Imagen de como varias personas portan el asiento de Palestina en la ONU

Asiento para Palestina en la ONU

No obstante, sería una error obviar el tremendo valor simbólico de este reconocimiento, que brinda un pequeño rayo de esperanza al pueblo palestino. Y aquí reside el quid de la cuestión, no hay nada más peligroso que un pueblo sin esperanza. El pueblo palestino ha sufrido durante décadas el terrorismo del Estado israelí con el beneplácito y la connivencia de organismos internacionales y grandes potencias. Hasta que no se condene de manera firme y unánime la actuación del gobierno de Israel, levantando el inhumano bloqueo al que está sometido Gaza, y se sienten las bases para un proceso de paz en el que se contemple la creación de dos Estados, mucho me temo que el día a día de los habitantes de Gaza poco va a cambiar, y por tanto el conflicto se recrudecerá.